Mercado laboral competitivo: ¿cómo ayudar a tus estudiantes a diferenciarse?

  • Fecha de publicación: 14 de septiembre de 2026
Educación del futuro
Tiempo de lectura: 12 min.

Descubre 5 estrategias para preparar egresados capaces de diferenciarse en un mercado laboral competitivo y responder a las nuevas demandas profesionales.

  1. ¿Por qué es cada vez más difícil destacar en un mercado laboral competitivo?

  2. 5 formas de ayudar a tus estudiantes a diferenciarse antes de graduarse

    1. Desarrollar habilidades que realmente demanda el mercado laboral

    2. Convertir el conocimiento académico en habilidades aplicables

    3. Construir experiencia profesional desde la universidad

    4. Aprender a utilizar la tecnología y la IA dentro de su profesión

    5. Hacer visibles y demostrables las habilidades adquiridas

  3. ¿Cómo puede la universidad preparar mejores candidatos para el mercado laboral?

  4. Pearson Connected Learning: conecta el aprendizaje con las oportunidades profesionales


Para diferenciarse en un mercado laboral competitivo, los futuros egresados deben construir, desde la universidad, un perfil que combine conocimientos técnicos y disciplinares con habilidades inter e intrapersonales, experiencia aplicada, dominio tecnológico y evidencias concretas de lo que saben hacer. En un escenario donde muchos candidatos cuentan con credenciales académicas similares, el título sigue siendo importante, pero ya no constituye por sí solo el principal elemento de diferenciación.

De hecho, las empresas están ampliando los criterios con los que identifican talento. De acuerdo con el Future of Jobs Report 2025, el 81% de los empleadores prevé considerar la experiencia laboral para evaluar las habilidades de los candidatos, el 48% recurrirá a evaluaciones directas de habilidades y el 43% mantendrá el título universitario como requisito (5). Al mismo tiempo, el organismo estima que el 39% de las habilidades actuales de los trabajadores cambiarán o perderán relevancia hacia 2030.

Acercar progresivamente el aprendizaje al mundo profesional no se trata únicamente de incorporar las habilidades más demandadas al currículo, también de ofrecer oportunidades para aplicarlas, utilizar tecnologías emergentes, resolver problemas relacionados con su disciplina y generar evidencias de sus capacidades. En América Latina la transición entre la educación y el empleo continúa presentando importantes desafíos y desigualdades (3), por eso, los coordinadores académicos necesitan promover, a lo largo de toda la experiencia universitaria, elementos que puedan ayudarle a los estudiantes a construir un CV de egreso con un perfil profesional que realmente destaque.

¿Por qué es cada vez más difícil destacar en un mercado laboral competitivo?

La competencia por una oportunidad profesional no depende únicamente de cuántas personas buscan empleo. También influye qué tan similares son los perfiles de quienes compiten por una misma vacante. Cuando varios candidatos cuentan con un grado universitario y una formación disciplinar comparable, los empleadores necesitan recurrir a otros criterios para identificar quién puede aportar mayor valor a la organización. Preparar a un estudiante para este mercado laboral ya no puede limitarse a transmitir los conocimientos asociados con una profesión: también requiere demostrar el desarrollo de capacidades transversales que les permitan responder a necesidades que evolucionan continuamente.

En América Latina existe, además, un desafío de correspondencia entre formación y empleo. El Banco Interamericano de Desarrollo advierte que hasta una tercera parte de los trabajadores posee más habilidades de las requeridas para desempeñar sus puestos (2). Es decir, formar más talento no está garantizando por sí mismo que ese potencial se traduzca en mejores trayectorias profesionales.

A esto se suma que la experiencia laboral, las evaluaciones de habilidades y otras formas de comprobar lo que una persona sabe hacer están ganando espacio junto con las credenciales académicas. Por ello, dos egresados de una misma carrera pueden competir por una vacante con títulos similares, pero diferenciarse considerablemente por las habilidades que dominan, los problemas que han aprendido a resolver, las experiencias que han acumulado y su capacidad para demostrar esos aprendizajes.

El reto para las universidades es comenzar a construir esa diferenciación profesional durante toda la trayectoria académica y no esperar hasta que el estudiante esté por graduarse. ¿Qué puede hacer tu institución para lograrlo?

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5 formas de ayudar a tus estudiantes a diferenciarse antes de graduarse

art 39 mercado laboral competitivo (2)

Destacar en un mercado laboral competitivo comienza mucho antes de redactar un currículum o prepararse para una entrevista. Las principales ventajas de un futuro egresado se construyen durante toda su trayectoria universitaria, a través de las competencias que desarrolla, las oportunidades que tiene para ponerlas en práctica y las evidencias que puede generar sobre su desempeño.

Diseñar experiencias que permitan transformar progresivamente el aprendizaje académico en capacidades que tengan valor también fuera del aula implica considerar cinco áreas especialmente importantes:

1. Desarrollar habilidades que realmente demanda el mercado laboral

¿Qué tienen en común muchas de las habilidades que los empleadores consideran prioritarias? Que difícilmente se desarrollan mediante la memorización de contenidos. El Future of Jobs Report 2025 identifica el pensamiento analítico como la competencia central más demandada por los empleadores, mientras que la resiliencia, flexibilidad y agilidad; el liderazgo y la influencia social; y el pensamiento creativo también ocupan posiciones destacadas.

A ellas se suman capacidades tecnológicas cuya demanda crecerá rápidamente durante los próximos años, particularmente IA y big data, redes, ciberseguridad y alfabetización tecnológica. Sin embargo, este avance no desplaza las habilidades humanas: el reporte anticipa una creciente importancia de la curiosidad y el aprendizaje permanente, la resiliencia, el pensamiento creativo y otras capacidades que permiten adaptarse a escenarios nuevos.

Más allá de los conocimientos técnicos que debe dominar un egresado, la experiencia educativa necesita apuntar a situaciones reales más complejas, atravesadas no solo por la teoría disciplinar, también de aspectos emocionales, sociales, financieros e incluso tecnológicos: un futuro contador necesitará analizar información y comunicar hallazgos a clientes o inversionistas impacientes; un ingeniero, resolver problemas complejos y colaborar con otros especialistas que quizá están priorizando otros aspectos del proyecto; un profesional de la salud, tomar decisiones críticas y comunicar situaciones delicadas con tacto y humanidad; un especialista en marketing necesita saber discernir qué sí puede hacer su equipo con IA y qué no, etc.

2. Convertir el conocimiento académico en habilidades aplicables

Los empleadores confían cada vez más en experiencias previas y evaluaciones prácticas de aptitud para determinar qué puede hacer realmente un candidato, y esto se debe a que saber explicar un concepto y saber utilizarlo para resolver un problema son resultados de aprendizaje diferentes. Por ello, las universidades necesitan generar oportunidades para que los estudiantes apliquen sus conocimientos antes de incorporarse formalmente al ejercicio profesional. Estudios de caso, proyectos, simulaciones, prácticas de laboratorio y resolución de problemas contextualizados permiten pasar de comprender un contenido a utilizarlo para analizar situaciones, tomar decisiones, experimentar y encontrar soluciones.

Este tipo de experiencias también ayuda al estudiante a reconocer tempranamente sus propias áreas de oportunidad inter e intrapersonales. Al enfrentarse a situaciones similares a las que encontrará fuera del aula, puede comenzar a identificar si se pone nervioso al hablar en público, si pierde los estribos al debatir con sus compañeros o si se aísla para resolver un problema en lugar de trabajar en equipo.

3. Construir experiencia profesional desde la universidad

Una de las principales paradojas del mundo laboral es que muchas oportunidades nivel junior dentro de una profesión solicitan o priorizan candidatos con experiencia previa. Por eso, las universidades necesitan incluir en sus planes formativos oportunidades sólidas para que los estudiantes obtengan experiencia en su industria, no solo mediante prácticas o pasantías genéricas, sino demostrando su aporte en proyectos concretos y resolución de problemas reales en su campo laboral.

En 2023, 10.9% de los jóvenes de 15 a 29 años de América Latina combinaba el estudio con un trabajo remunerado (3). Pero no cualquier experiencia laboral produce los mismos beneficios. La CEPAL señala que trabajar mientras se estudia puede contribuir a acumular experiencia relevante y desarrollar habilidades cognitivas y socioemocionales útiles para el mercado laboral, particularmente cuando existe una relación significativa entre el trabajo y la formación del estudiante. Por eso, hay que fortalecer los mecanismos para integrar experiencias de aplicación profesional dentro de la propia formación, de manera que el acceso a ellas no dependa exclusivamente de que cada estudiante consiga un empleo relacionado con su carrera.

4. Aprender a utilizar la tecnología y la IA dentro de su profesión

La alfabetización tecnológica ya no constituye una ventaja reservada para las carreras relacionadas con TI. La IA y big data, redes y ciberseguridad y alfabetización tecnológica están entre las habilidades cuya importancia crecerá con mayor rapidez hacia 2030 (5). Sin embargo, diferenciarse difícilmente consistirá en saber utilizar una herramienta de IA de forma superficial. A medida que estas tecnologías se vuelven más accesibles, el verdadero valor estará en saber integrarlas al conocimiento disciplinar para investigar, analizar información, resolver problemas, evaluar resultados y tomar mejores decisiones.

La formación tecnológica puede integrarse de manera transversal y contextualizada a lo largo de todo el ciclo universitario. Un estudiante de ingeniería, negocios, ciencias o salud necesita comprender tanto las posibilidades de estas herramientas como sus limitaciones, y aprender a utilizarlas con criterio, ética y actitud innovadora dentro de las prácticas propias de su disciplina.

5. Hacer visibles y demostrables las habilidades adquiridas

Un estudiante puede haber desarrollado pensamiento crítico, capacidad para resolver problemas, competencias digitales o habilidades de colaboración durante cuatro o cinco años de universidad, pero esas fortalezas resultan difíciles de identificar cuando su perfil profesional se resume únicamente en el nombre de su carrera y su promedio académico.

Los estudiantes necesitan aprender a documentar y comunicar aquello que son capaces de hacer. Proyectos, portafolios, productos desarrollados durante una asignatura, resultados de evaluaciones, certificaciones y credenciales digitales pueden aportar evidencias adicionales sobre su aprendizaje. En conjunto, permiten construir una narrativa profesional mucho más específica: no solamente “estudié esta carrera”, sino “estas son las capacidades que desarrollé, así las he aplicado y estas son las evidencias que lo demuestran”.

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¿Cómo puede la universidad preparar mejores candidatos para el mercado laboral competitivo

¿Cómo lograr que los distintos componentes de la experiencia universitaria contribuyan de manera intencional a preparar al estudiante para su futuro profesional, pero sin saturar el currículo académico? Mediante modelos que combinan formación teórica actualizada, práctica contextualizada y desafíos relevantes para el aprendizaje significativo (3). Algunas preguntas que pueden ayudarte a identificar qué tan sólida es actualmente esa tríada en tu universidad son las siguientes:

  • ¿Las habilidades que desarrollan nuestros programas mantienen correspondencia con las necesidades actuales del mercado laboral?
  • ¿Los estudiantes tienen suficientes oportunidades para aplicar lo aprendido y resolver problemas complejos relacionados con su profesión?
  • ¿Aprenden a utilizar tecnologías e inteligencia artificial dentro de las prácticas propias de su disciplina?
  • ¿Pueden identificar y demostrar las soft skills que han adquirido cuando llega el momento de competir por una oportunidad profesional?
  • ¿Los estudiantes tienen oportunidades de construir experiencia profesional relevante antes de graduarse?

Identificar brechas no necesariamente implica rediseñar por completo tus programas académicos. Muchas veces se pueden lograr avances importantes simplemente incorporando más actividades de aprendizaje aplicado, haciendo más alianzas con empresas locales, fortaleciendo determinadas competencias o adoptando mejores mecanismos para reconocer los logros alcanzados.

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Pearson Connected Learning: conecta el aprendizaje con las oportunidades profesionales

art 39 mercado laboral competitivo (3)

Preparar estudiantes capaces de destacar en un mercado laboral competitivo requiere conectar conocimientos, práctica, habilidades y evidencias a lo largo de toda la carrera. Para hacerlo a escala, tu universidad puede beneficiarse enormemente de un ecosistema integrado que responda a todas las necesidades de la trayectoria académica.

Pearson Connected Learning te ofrece soluciones educativas interconectadas que pueden ayudar a construir ese recorrido, desde el dominio de conocimientos disciplinares hasta el desarrollo y reconocimiento de habilidades relevantes para el mundo profesional.

Con MyLab y Mastering, por ejemplo, los estudiantes pueden reforzar conceptos y llevarlos a la práctica mediante actividades, ejercicios y experiencias de aprendizaje vinculadas con distintas disciplinas. A esto se suma AI Study Tool, que ofrece apoyo personalizado para estudiar, comprender contenidos y avanzar de manera más autónoma. Además, con Virtual Labs tus alumnos pueden realizar prácticas aplicadas en entornos virtuales, facilitando que desarrollen experiencia mediante actividades que los acercan a la aplicación de sus conocimientos en la vida real.

Pero diferenciarse profesionalmente también requiere capacidades que atraviesan prácticamente cualquier profesión. Personabilities permite trabajar habilidades humanas relevantes para la empleabilidad, mientras que MyCredSkills ofrece una vía para reconocer mediante credenciales digitales las habilidades que los estudiantes van desarrollando dentro y fuera del currículo.

A estas soluciones se suma Biblioteca Virtual, que amplía el acceso a contenidos académicos exclusivos de Pearson y favorece que estudiantes y docentes cuenten con recursos confiables para complementar la enseñanza, investigar y profundizar en diferentes áreas de conocimiento.

La fortaleza de Pearson Connected Learning está precisamente en la posibilidad de integrar estos recursos dentro de una misma experiencia académica. En lugar de pensar el aprendizaje disciplinar, la práctica, las habilidades humanas, la tecnología y la empleabilidad como iniciativas independientes, tu institución puede articularlas alrededor de una trayectoria con un objetivo común: que cada estudiante llegue a la graduación no solo con conocimientos, sino con capacidades que haya practicado, aplicado y pueda hacer visibles frente a futuros empleadores.

Es momento de convertir cada etapa del aprendizaje en una oportunidad para construir un perfil profesional más sólido y diferenciable.

 

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REFERENCIAS

(1) Bone, M., González Ehlinger, E., & Stephany, F. (2025). Skills or degree? The rise of skill-based hiring for AI and green jobs. Technological Forecasting and Social Change, 214, 124042. https://doi.org/10.1016/j.techfore.2025.124042

(2) González-Velosa, C., Kaplan, D. S., Minaya, A., & Silva-Porto, M. T. (2026). Hacer que los mercados laborales funcionen: Mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores en América Latina y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo.

(3) Huepe, M. (2025). Entre la escuela y el trabajo: Juventudes en transición en América Latina. Documentos de Proyectos (LC/TS.2025/116). Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

(4) OECD. (2026). A skills-first labour market. OECD Publishing. https://doi.org/10.1787/2e1b85f0-en

(5) World Economic Forum. (2025). The Future of Jobs Report 2025. World Economic Forum.

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