4 ejemplos donde has usado el razonamiento inductivo sin saberlo

    ejemplos de razonamiento inductivo Empresas

    Todos los días nos enfrentamos a situaciones que requieren tomar decisiones de gran importancia. En estos casos, el razonamiento inductivo se puede convertir en la mejor estrategia si aprendemos a desarrollarlo y utilizarlo a nuestro favor.


    Hoy queremos compartir contigo las ventajas de este método y cuál es su función práctica,  así como algunos ejemplos de razonamiento inductivo a partir de situaciones cotidianas que seguramente has vivido en el ambiente laboral.

    El método inductivo: ¿qué es y cómo funciona?

    icono-dudaSin duda, pensar no es lo mismo que razonar: todos los días podemos tener miles de pensamientos o ideas vagas que en realidad no van a ninguna parte, como cuando pensamos “tengo hambre” o “llegaré tarde a la cita”, lo que no implica realmente razonar.

    Podemos definir el acto de razonar como ese proceso mental donde interviene la reflexión y el análisis situacional para llegar a una conclusión. Dependiendo del método que apliquemos, podremos determinar si dicho razonamiento es matemático, lógico, deductivo o inductivo.

    En la filosofía clásica, el concepto básico universal nos dice que “la inducción va de lo particular a lo general, mientras que deducción va en la dirección opuesta”. 

    En términos sencillos podemos decir que el razonamiento inductivo nos indica que a partir de premisas particulares podemos obtener una conclusión general, la cual, por cierto, no siempre será verdadera.

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    Veamos unos ejemplos de razonamiento inductivo:

    Ejemplo de razonamiento inductivo 1

    • Premisa 1: Laura vive lejos del trabajo y llega tarde
    • Premisa 2: Carlos vive lejos del trabajo y llega tarde
    • Conclusión: Todas las personas que viven lejos del trabajo llegan tarde

    Ejemplo de razonamiento inductivo 2

    • Premisa 1: El león es un felino y es peligroso
    • Premisa 2: El tigre es un felino y es peligroso.
    • Conclusión: Los felinos son peligrosos.

    Como ves, en ambos casos la conclusión puede ser verdadera, pero no es definitiva, pues existen personas que viven lejos del trabajo y son puntuales, y felinos domésticos como los gatos que no son peligrosos.

    Esto solo demuestra que en la inducción las premisas funcionan como evidencia para apoyar a la conclusión, pero no aseguran que esta sea totalmente cierta.

    Entonces: ¿para qué sirve el razonamiento inductivo?

    pensamiento-inductivo-ejemplos

    Te preguntarás: "Si las conclusiones pueden ser o no ser ciertas, entonces ¿para qué sirve el pensamiento inductivo?”.

    Tomemos en cuenta que los ejemplos anteriores son muy básicos y no nos permiten exponer ampliamente las ventajas del pensamiento inductivo; sin embargo, ya en la práctica, razonar inductivamente nos sirve para utilizar como evidencia sólida los datos, estadísticas y tendencias sobre una situación, y así poder obtener conclusiones reales. En pocas palabras:

    El razonamiento inductivo nos ayuda a ser más críticos para entender la realidad y romper con el sesgo cognitivo.

    Cuando actuamos inductivamente estamos eliminando la posibilidad de estar seguros de algo aun cuando no tenemos evidencia. Recordemos que el sesgo cognitivo es esa tendencia a interpretar erróneamente la información para que se ajuste a nuestros deseos y no a la realidad. 

    Cuando inducimos a partir de evidencias reales, estamos más cerca de ver las cosas tal y como son, y no como quisiéramos que fueran, lo que nos evita muchas frustraciones en la vida.

    Hans Rosling, autor del libro FactFulness, es una autoridad mundial en estadística y razonamiento inductivo. En su obra nos habla de “diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo”. Luego de décadas de investigación, en su libro demuestra con evidencias sólidas que la realidad es muy diferente a lo que percibimos en los noticieros y las redes sociales.

    Para Rosling, el mayor reto que surge al desarrollar una visión del mundo basado en el razonamiento inductivo (a partir de datos y evidencias) es aceptar que nuestra percepción previa estaba equivocada, pues no siempre es fácil aceptar que somos víctimas del sesgo cognitivo.

    En este sentido, el razonamiento inductivo nos ofrece una función muy práctica:  nos permite tomar mejores decisiones a partir de la evidencia comprobable, como veremos más adelante.

    El razonamiento inductivo en la toma de decisiones

    pensamiento-inductivo-toma-de-decisiones

    Todos los días tomamos decisiones que pueden cambiar el rumbo de nuestra vida. Cuando las cosas salen bien nos sentimos confiados y seguros de nuestras acciones, pero cuando salen mal nos preguntamos: ¿Qué me llevó a seguir este camino? ¿Realmente quería tomar esta decisión o fui “inducido” de alguna manera?

    Según el determinismo, nuestras acciones son el resultado de una cadena infinita de causas y efectos, por lo que el libre albedrío —la capacidad de decidir libremente— es solo una ilusión. 

    Por el contrario, los existencialistas como Jean Paul Sartre proponen que “el hombre está condenado a ser libre, porque una vez que está en el mundo es responsable de todo lo que hace”.

    Sin importar qué teoría nos guste más, en la vida diaria es un hecho que nuestros actos, ya sean buenos o malos, siempre tendrán consecuencias. De ahí la importancia de tomar las decisiones correctas, sobre todo en el mundo laboral, donde actualmente la toma de buenas decisiones es una habilidad esencial para calificar nuestro desempeño, por lo que se ha convertido en una de las competencias más buscadas por las empresas.

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    En los puestos gerenciales y directivos se deciden acciones que pueden afectar seriamente el curso de las empresas y sus empleados. Por ello es tan importante contar con gente que sea capaz de tomar la mejor decisión en circunstancias críticas, como estar bajo presión de tiempo o de recursos.

    En estos casos, el razonamiento inductivo se puede convertir en nuestro mejor aliado si sabemos cómo aplicarlo en la situación correcta. De hecho, es muy probable que todos los días hagas uso del razonamiento inductivo de manera espontánea y no te hayas dado cuenta.

    Veamos a continuación algunos ejemplos de razonamiento inductivo a partir de situaciones laborales en las que aplicar este método puede sernos de gran utilidad.

    4 situaciones en las que usas el pensamiento inductivo

    Seguramente te sentirás identificado con alguna de estas situaciones en las que aplicar estrategias basadas en el razonamiento inductivo nos facilitará tomar de decisiones más asertivas en la resolución de un conflicto.

    1. Evitar daño colateral en el “fuego cruzado” de decisiones

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      Situación: estás en una reunión laboral para definir el rumbo de un proyecto. El equipo de trabajo entra en conflicto pues una parte se inclina por la alternativa A y el resto por la alternativa B. Como ningún miembro quiere ceder en su postura, deciden someterlo a votación; ya solo falta tu voto, pero sabes que sin importar la decisión que tomes, una parte del equipo se sentirá ofendida por tu decisión.


      Estrategia: decides que antes de participar expondrás las razones que influyeron en tu votación. Muestras las evidencias (premisas) que sustentan por qué la alternativa A (conclusión) ofrece mejores beneficios, no sin antes señalar que tu decisión se basa en datos comprobados (esto es importante, hablar de evidencias y no solo de percepciones), pero aun así, la alternativa B también tiene puntos muy importantes que valdría la pena considerar para futuros proyectos.

    2. Resolver conflictos que han llegado a un punto muerto

      resolver-conflictos-pensamiento-inductivo

      Situación: luego de varias reuniones de trabajo para resolver un conflicto, la discusión se ha estancado. Ninguna de las partes llega a un acuerdo y sabes que de seguir así el ambiente laboral y la productividad se verán seriamente afectadas.


      Estrategia: dialogas de manera personal con cada miembro y descubres que en sus  argumentos hay muchas coincidencias, pero cuando las exponen lo hacen desde una  visión limitada que les impide ver esa relación en los demás.


      En la siguiente reunión cambias la estrategia: ahora haces hincapié en los puntos donde ambas partes en conflicto están de acuerdo. Centras tu argumento en el hecho de que si esos puntos (premisas) son coincidentes, la discusión debería centrarse en que un resultado (conclusión) que también sea coincidente.


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    3. Romper con prejuicios nocivos

      evitar-juicios-pensamiento-inductivo

      Situación: te han asignado a un equipo de trabajo en donde una persona en particular no es bien recibida por el resto. Al indagar por qué opinan de esa manera descubres que la mayoría de sus “argumentos” en realidad son percepciones basadas en prejuicios.

       

      Un prejuicio es una forma negativa de juzgar sin una valoración objetiva o imparcial, apoyándose solo de la experiencia y la opinión. En este caso, escuchas opiniones como: 

       

      • “Luis dice que Carlos es poco eficiente”
      • “Ana dice que Carlos es poco eficiente”
      • Y el resto del equipo termina por concluir que Carlos, en efecto, es poco eficiente.

       

      Pero ahora sabemos que en el razonamiento inductivo una conclusión no siempre es verdadera aunque las premisas sí lo sean, y nuestra labor es analizar que esas premisas estén diciendo la verdad.

       

      Estrategia: preguntas asertivamente a los compañeros en qué basan su percepción para corroborar si, en efecto, “Carlos es poco eficiente” o es solo un prejuicio. Descubres entonces que ninguno de los compañeros del equipo tiene una prueba para sustentar su argumento, y que debido a una situación extraordinaria Carlos no pudo entregar los resultados esperados.


      En casos así se cumple una norma del prejuicio: Si tienes 99 éxitos y 1 fracaso, es muy probable que seas recordado por este último.

    4. Pensar “fuera de la caja” para encontrar mejores alternativas

      pensamiento-inductivo-fuera-de-la-caja

      Situación: tienes un nuevo puesto en donde la productividad de tu equipo no es lo que esperabas. Luego de un breve análisis en el proceso observas que hay algunos pasos que podrían optimizarse, pero te encuentras con una limitación; el manual de procedimientos indica que las cosas se deben realizar de esa manera, y, además, tu equipo ya está acostumbrado a hacerlo así.

       

      Este es un típico ejemplo de razonamiento inductivo que lo podemos ejemplificar de esta manera:

       

      • El empleado A siempre ha hecho este proceso de la forma X
      • El empleado B siempre ha hecho este proceso de la forma X
      • Conclusión: Todos los empleados deben trabajar de la forma X

       

      Es cierto que una de las limitaciones más frecuentes en el mundo laboral es la resistencia al cambio, sobre todo cuando está muy arraigada la idea de que “no tiene sentido cambiar algo que ha funcionado bien de esta manera”.

       

      En estos casos no basta con proponer ideas novedosas. El razonamiento inductivo implica precisamente “inducir”: Influir en los demás para que realicen una acción del modo que se desea, y para lograrlo, debemos presentar evidencias (premisas) que cambien el paradigma establecido.

       

      Estrategia: señalar a tu equipo que, en efecto, ese proceso que siempre se ha hecho así podría seguir igual, pero te has dado a la tarea de investigar (recabar evidencia) de que hay otras formas de realizar el mismo proceso con mejores resultados que podrían favorecer a todo el equipo.

       

      Cabe señalar que este tipo de acciones son parte del pensamiento creativo e innovador, competencias que en los últimos años están adquiriendo una gran demanda por parte de las empresas.

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      Además, en el área de Recursos Humanos las pruebas psicométricas de razonamiento inductivo son las más aplicadas durante un proceso de pre-contratación, ya que suelen arrojar información relevante respecto a las habilidades de un candidato para tomar decisiones y resolver problemas con asertividad.

    Pruebas psicométricas de uso internacional como las Matrices Progresivas Avanzadas de Raven, se enfocan en medir componentes de inteligencia y la capacidad de razonamiento abstracto a partir del razonamiento inductivo.

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    Referencias bibliográficas

    Departamento de Psicología y Pedagogía, Universidad Pública de Navarra., Sanz De Acedo Baquedano, M. a. T., & Sanz De Acedo Lizarraga, M. a. L. (2014, mayo). Razonamiento inductivo, inteligencia y aprendizaje (S/N). https://academica-e.unavarra.es/bitstream/handle/2454/9456/HSJ_Ps_13_2006_Razonamiento.pdf?sequence=1&isAllowed=y

    Rosling, H., Rönnlund, A. R., & Rosling, O. (2020). Factfulness: Ten Reasons We’re Wrong about the World--And Why Things Are Better Than You Think. Flatiron Books.


    ​​Sartre, J. P. (2013). El existencialismo es un humanismo: Prólogo con reseña crítica de la obra, vida y obra del autor y marco histórico. Editores Mexicanos Unidos.

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