5 estrategias infalibles para mejorar tu nivel de inglés

Estrategias para mejorar tu nivel de ingles Certificaciones y evaluaciones

Conoce cómo mejorar tu nivel de inglés de manera efectiva con estas recomendaciones que puedes incluir en tu vida diaria para lograrlo más rápido.


Si has intentado de todo para mejorar tu nivel de inglés (clases particulares, cursos, talleres y aplicaciones), pero aun así los resultados no te convencen, quizá debas intentar otras alternativas.

En esta ocasión te compartimos 5 recomendaciones prácticas para mejorar tu nivel de inglés, identificaremos qué podría estar limitando tu aprovechamiento y cuál es el estilo de aprendizaje más adecuado para ti.

¿Por qué es tan importante el idioma inglés?

Después del chino y el español, el inglés es el tercer idioma más hablado del planeta. Se calcula que son 328 millones de personas quienes lo hablan como idioma materno y es utilizado en más de 110 países, lo que suma cerca de mil 500 millones de hablantes que lo emplean como segunda lengua.

Asimismo, el inglés es el idioma universal de los negocios, además de ser el más utilizado en la industria del entretenimiento, la educación e investigación, lo que lo convierte en el lenguaje imprescindible si quieres ampliar tus oportunidades académicas y laborales.

“Sigo estudiando, pero mi nivel de inglés no mejora”

A pesar de su popularidad y relevancia, es un hecho que a muchos nos resulta complicado dominar este idioma; incluso después de varios años practicando nuestro nivel de inglés, no parece mejorar.

Seguramente en más de una ocasión te has preguntado: ¿por qué no puedo elevar mi nivel de inglés? ¿Qué necesito para hablarlo de forma correcta y fluida?  

Sin duda, dominar este idioma requiere tomar en cuenta varios factores: los recursos que estás empleando, el tiempo, la disponibilidad y sobre todo una buena actitud. Pero hay otros factores pueden estar frenando tu aprovechamiento del idioma:

  • No estás usando los recursos adecuados: es muy importante identificar qué métodos se adaptan mejor a tu forma de aprendizaje.

  • Tus metas son poco realistas: es un caso típico iniciar un curso intensivo de inglés que nos dejará exhaustos en pocos días, por lo que terminamos abandonando el proyecto.

  • No te involucras con el idioma: es un error común tratar al idioma como si fuera una asignatura escolar. Esto provoca que el idioma nos resulte ajeno en lugar de integrarlo a nuestra vida diaria como un segundo lenguaje natural.

  • ¡No lo disfrutas!: el que asimiles el idioma como una obligación académica o profesional influye seriamente en tu recepción cognitiva y, por ende, se vuelve tedioso.

Como puedes apreciar, gran parte de los obstáculos para mejorar tu nivel de inglés tienen que ver con los métodos utilizados. Es probable que los recursos que estás empleando sean buenos, pero no los correctos, y la razón podría ser que quizá no estás aprovechando tu estilo de aprendizaje. 

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Identifica tu estilo de aprendizaje

Cuando hablamos de estilos de aprendizaje, nos referimos a la forma en que tus sentidos se adaptan mejor a ciertos estímulos para adquirir conocimiento. Con frecuencia se habla de tres modelos principales para procesar información: el sistema visual, el auditivo y el kinestésico

Sería genial que tuviéramos todos nuestros sentidos altamente desarrollados, pero no es así, ya que a medida que crecemos, reforzamos el uso de algunos sentidos más que otros. Siguiendo esta lógica, lo mejor es utilizar los recursos que más se adapten a nuestro estilo de aprendizaje, y para lograrlo debemos conocer las características de cada estilo.

Estilo visual

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Es el estilo más utilizado, ya que nuestro cerebro tiende a desarrollar con mayor rapidez los estímulos visuales para relacionar ideas y conceptos. Es por eso que cuando queremos transmitir información de forma dinámica y sintetizada recurrimos a mapas mentales, infografías o videos. 

Este modelo toma las ideas abstractas para darles un orden lógico en nuestro cerebro. Es probable que tu estilo de aprendizaje sea visual si te identificas con estos casos:

  • Te resulta difícil o tedioso recibir información de forma verbal o escrita.
  • Recuerdas datos o información a partir de imágenes, patrones o colores.
  • Para estudiar utilizar mapas mentales, infografías o archivos multimedia.
  • Cuando hablas utilizas expresiones visuales (“yo veo la situación de esta manera”)
  • Cuando intentas recordar algo cierras los ojos para recrear la situación en tu cabeza.

Estilo auditivo

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Este modelo reduce el estímulo visual para enfocarse en los sonidos del entorno y convertirlos en información coherente. Quienes desarrollan este estilo suelen aprender idiomas con mayor facilidad, ya que tienden a identificar los sonidos del habla para procesarlos y convertirlos en palabras. 

Tu estilo será auditivo si te identificas con estos casos:

  • Cuando lees información compleja, necesitas hacerlo en voz alta para captar la información.
  • Aprendes mejor a través de conferencias o clases narradas.
  • Prefieres los audiolibros por encima de los libros tradicionales o archivos multimedia.
  • Prefieres los exámenes orales que los escritos.
  • Sueles explicar las cosas recurriendo a onomatopeyas (haciendo sonidos para hacer más vívido lo que estás explicando).
  • Te concentras mejor escuchando música de fondo.
  • Puedes memorizar melodías o canciones con mucha facilidad (incluso en otro idioma).

Estilo kinestésico (cinestésico)

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Es el estilo relacionado con las sensaciones. Se desarrolla a partir del contacto con nuestro entorno. Se sabe que aprendemos con mayor facilidad si podemos tocar o interactuar con aquello que deseamos conocer

Este estilo es menos frecuente porque el conocimiento kinestésico no se obtiene leyendo o estudiando, sino que se experimenta, y no siempre tenemos los medios para aprender mediante la experimentación. 

Por otro lado, se considera el estilo de mayor efectividad, ya que se vale de los recursos visuales y auditivos para crear situaciones y experiencias, lo que hace que la formación sea más enriquecida y fácil de recordar.

Tu estímulo será kinestésico si estás familiarizados con estas situaciones:

  • Te identificas mejor a través de las experiencias, ya sea a partir de trabajos de laboratorio, prácticas de campo o investigaciones que requieren contacto directo con otras personas.
  • Eres hiperactivo. Te resulta difícil estudiar sentado o inmóvil durante mucho tiempo y por lo general necesitas cambiar de dinámica con mayor frecuencia. 
  • Requieres participar en lo que estás aprendiendo.
  • Sueles ser muy efusivo para explicar las cosas, al grado incluso de interpretarlas para ofrecer un mejor entendimiento de lo que quieres transmitir.

5 recomendaciones prácticas para mejorar tu nivel de inglés

Sin importar qué estilo de aprendizaje domines mejor, los siguientes consejos te permitirán elevar tu nivel de inglés y ver progresos notables en pocas semanas. Recuerda que ninguna estrategia dará resultado si no hay constancia y compromiso con tu aprendizaje del idioma.

  1. Dile adiós a las películas dobladas o con subtítulos

    ¿Te imaginas pasar una tarde de películas sin el acostumbrado doblaje en español latino? Al principio te resultará difícil o tedioso, pero no olvides que se trata de acostumbrar a tu cerebro a familiarizarse con un idioma extraño. 

    ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? Prepara un maratón con tus películas favoritas: si tu estilo de aprendizaje es visual o auditivo podrás seguir la trama viendo y escuchando a tus actores preferidos; si eres kinestésico puedes pausar la película e interpretar una escena en particular.

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  2. Compara tu pronunciación mediante traductores

    Actualmente, casi todos los dispositivos móviles tienen instalado algún traductor que permite dictar con nuestra voz lo que queremos traducir.


    Dicta en inglés y en voz alta tus actividades del día y observa cómo reconoce el traductor tu pronunciación. Comienza con oraciones básicas en un lenguaje sencillo, cosas tan simples como “Estoy haciendo las compras” o “Voy a mi clase de natación”.


    Con esta recomendación verás cómo en pocas semanas podrás dictarle al traductor oraciones largas que te permitan familiarizarte con el idioma.

  3. ¡Comienza a pensar en inglés!

    El error más común frente a un nuevo idioma es la traducción a la lengua materna. Pensar en inglés es la manera más efectiva de incrementar tus habilidades verbales, pero ¿cómo hacerlo? Comienza por expresiones simples de uso cotidiano como saludar, preguntar o pedir algo.

    Eleva gradualmente la complejidad utilizando expresiones de uso frecuente. Recurre primero a frases sencillas y conocidas. Por ejemplo, cuando alguien te diga “gracias”, responde “you are welcome”. Luego, busca cómo decir frases coloquiales en inglés y úsalas en tu día a día. Un gran ejemplo de esto es “It’s raining cats and dogs”, que significa “está lloviendo a cántaros”.

    Cuando prepares tu maratón de películas o series sin doblaje ni subtítulos concéntrate en la trama y evita en todo momento esforzarte en traducir las conversaciones de los actores, en lugar de eso “deduce” por sus expresiones qué está diciendo.  


    Al principio resultará un poco estresante, aunque poco a poco descubrirás que muchas expresiones en inglés comenzarán a resultar familiares sin tener que traducirlas. Esto se debe a que estarás aprendiendo el idioma justo como aprendiste español en la infancia, observando a las personas mayores y deduciendo lo que querían decir.

  4. Genera un entorno en donde solo se hable inglés

    En tu tiempo libre organiza un periodo del día —de al menos un par de horas— para que el entorno esté configurado totalmente en inglés. Además de ver películas sin subtítulos, escucha la radio y televisión en inglés, observa los noticieros o ve algún debate de actualidad sobre temas de tu interés.

    Destina también un periodo de lectura: consigue versiones en inglés de tus libros favoritos y lee en voz alta. Esto te permitirá mejorar tu dicción y pronunciación mientras desarrollas tu capacidad de estructurar ideas más complejas en otro idioma.

    Ajusta todos tus dispositivos: configura la interfaz de tu teléfono, el televisor y tu computadora al idioma inglés. Al ser aparatos de uso frecuente estarás en contacto con el idioma la mayor parte del día, de manera que cuando menos te des cuenta estarás integrando a tu vocabulario diario varias palabras en inglés.

  5. Crea una red de amigos que dominen el idioma

    Recordemos que el estilo de aprendizaje kinestésico genera un mayor aprovechamiento al involucrar nuestras experiencias de vida con aquello que estamos aprendiendo.

    Cuando viajamos a otro país y no tenemos otra opción que hablar en otro idioma, nuestro cerebro activa una especie de “mecanismo de supervivencia” donde enfoca toda su concentración para que podamos comunicarnos, ya que lo considera una necesidad vital.

    Ya sea a través de tus redes sociales o por medio de contactos de trabajo, genera una red de amigos que te permita involucrarte en un entorno donde el idioma inglés predomine o sea la única alternativa para comunicarte.


Si quieres saber cuál es tu nivel de inglés, te invitamos a probar PTE Academic, el examen por computadora para acreditar tu habilidad en el idioma inglés. Además, obtendrás una certificación reconocida por miles de instituciones, colegios y gobiernos en todo el mundo, 

Referencias

Gamboa Mora, María Cristina, & Briceño Martínez, John Jairo, & Camacho González, Johanna Patricia (2015). Caracterización de estilos de aprendizaje y canales de percepción de estudiantes universitarios. Opción, 31(3),509-527.

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