Tendencias educativas en nivel superior, una mirada actual

Tendencias educativas en nivel superior Educacion

Hoy en día, la educación superior está enfocada en fortalecer los vínculos entre el proceso de aprendizaje y las relaciones de trabajo. Esto favorece tanto a los alumnos, como a las universidades y al mercado laboral.


Las nuevas tendencias educativas del nivel superior apuestan por una relación cada vez más integral entre las universidades y las empresas que lideran el mercado laboral. ¿Quieres saber cómo está ocurriendo? ¡Aquí te lo decimos!

Las tendencias educativas y el “círculo vicioso de la contratación”

La tercera revolución industrial ocurrió a mediados del siglo pasado, esta se distinguió por un crecimiento casi milagroso de la industria y la tecnología. Estados Unidos, Japón, Rusia y la mitad de Europa competían en una alocada carrera por la eficiencia y la producción.

En este escenario apareció un fenómeno llamado “el círculo vicioso de la contratación”: las empresas exigían cierta experiencia laboral para ser contratado, pero los universitarios recién egresados no tenían experiencia porque nunca habían tenido trabajo, y no tenían trabajo ¡porque no tenían experiencia!.

Este “círculo vicioso” sigue siendo un problema en nuestros días, pero en los últimos años las universidades han buscado mecanismos para que la transición de la universidad al mercado laboral sea menos atropellado y, por el contrario, se generen vínculos virtuosos entre el proceso de aprendizaje y las relaciones de trabajo

Bajo este contexto aparecen las nuevas tendencias en educación superior, enfocadas en fortalecer estos vínculos y ofrecer soluciones eficientes que favorezcan tanto a las universidades como al mercado laboral.

>>> Te puede interesar: Empresas del futuro: 5 aspectos clave para prepararse

¿Hacia dónde se dirigen las tendencias educativas en el 2021?

tendencias-educativas-universitarias

Los radicales cambios tecnológicos en el siglo XXI han influido seriamente en la innovación pedagógica. La gran diversidad de modelos de aprendizaje hoy en día abren un mundo de posibilidades para que los egresados de las universidades estén cada vez mejor preparados para este mundo global y en constante transición.

Actualmente las palabras “cambio” y “permanencia” están más unidas que nunca. Podemos decir que lo único seguro es el “cambio permanente” para contrarrestar la incertidumbre que produce el incremento de la digitalización y la automatización en áreas de trabajo donde muy pronto ya no se requerirá la intervención humana de forma directa.

Este fenómeno está causando un gran impacto en la relación que hay entre la vida académica, el mundo laboral y el entorno social. La automatización y el avance tecnológico repercutirán de manera profunda en la forma en que los universitarios de hoy se proyectan a futuro en el terreno profesional. 

Esta situación ha propiciado sin duda un cambio radical en las tendencias educativas actuales. 

Cuando hablamos de tendencias educativas nos referimos a un conjunto de ideas progresivas orientadas a lograr una interrelación exitosa entre la educación actual, su parte práctica y su repercusión en  el mercado laboral.

Hoy más que nunca resulta de vital importancia que las instituciones pongan especial atención a este enfoque y comiencen a integrar en sus planes de estudio elementos que les permitan a los estudiantes universitarios transitar con éxito hacia la realidad laboral actual y, en consecuencia, a la realidad del mercado laboral del futuro.

Lo anterior implica que las universidades cuenten con un sistema dinámico, enfocado a ofrecer a sus estudiantes entornos académicos actualizados, flexibles, donde la tecnología y la innovación sean las principales herramientas para cubrir las necesidades profesionales.

Si bien con la llegada de Internet las dos tendencias en educación que predominaban tenían que ver con el uso eficiente de las TIC (las Tecnologías de la Información y la Comunicación) y colocar al alumno en el centro del proceso de aprendizaje, la tendencia actual en educación superior considera prioritario dotar a los estudiantes de las competencias necesarias para destacar en diversas áreas prácticas que les permitan desenvolverse con eficiencia y profesionalismo en el mundo laboral.

>>> Te puede interesar: Tendencias de las soft skills en el mercado laboral

joven-arquitecta-trabajando

El más reciente estudio de la CEPAL titulado Educación, juventud y trabajo: habilidades y competencias necesarias en un contexto cambiante, nos ofrece un claro panorama de la complejidad que están viviendo los jóvenes hoy en día para integrarse con éxito en los empleos de su preferencia.

La situación actual exige contar con las competencias más destacadas, entendiendo por competencias a un “conjunto de conocimientos, habilidades y destrezas para realizar una actividad de manera eficiente, adecuada y sistemática, y que pueden aprenderse, adquirirse y ampliarse a través del aprendizaje”.

El estudio de CEPAL considera que el “empleo es la llave maestra para la igualdad, el desarrollo de las personas y el crecimiento económico”.

El acceso a un empleo productivo y de calidad debe estar directamente relacionado con la gestión de oportunidades profesionales que los recién egresados puedan desarrollar en un trabajo “en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana”.

Para lograr lo anterior, las universidades que cuenten con una visión innovadora deberán implementar estrategias que le permitan a los alumnos alcanzar sus metas y proyectarse en los empleos del futuro con las habilidades y competencias adecuadas. Estas son:

  • Pensamiento crítico enfocado a la optimización de datos para fines estratégicos: discernir entre información y datos relevantes para proyectar alternativas de crecimiento a mediano y largo plazo.

  • Resolución eficiente de problemas sin rendimiento decreciente: implementar soluciones que no desgasten los recursos económicos, técnicos ni humanos.  

  • Adaptación orgánica al cambio: modificar nuestra percepción y conducta de forma integral, sin depender de un estímulo o requerimiento externo.  

  • Comunicación, colaboración y socialización efectiva: establecer grupos y redes de contacto que destaquen por su eficacia y productividad; lograr que cada interacción sea cualitativa.

  • Autoaprendizaje continuo en todos los ámbitos (principalmente el tecnológico): lograr que el proceso de formación profesional se enfoque en incrementar, actualizar y optimizar las habilidades adquiridas.

Integrar estas habilidades y competencias en los planes de estudio es uno de los grandes avances de las nuevas tendencias en la educación superior; sin embargo, en Latinoamérica existen varios factores que en la realidad actual se pueden convertir en amenazas potenciales para lograr una transición exitosa de la escuela al mercado laboral:

 

icono-pibA raíz de la pandemia mundial, la caída económica en América Latina y el Caribe se proyectó en un 9.9% del PIB en la región. Lo que supone un retroceso económico de 10 años de crecimiento.


icono-home-officeEl trabajo a distancia (homeoffice), creció apenas 23% en Latinoamérica (a diferencia del 40% en Europa).


icono-sector-primarioEl 56% de los empleos en el sector primario (agricultura, minería, pesca) corren el riesgo de volverse automatizados.


icono-sector-secundarioEl 46% de los empleos del sector secundario y terciario (industria, comercio y servicios) tenderán a la automatización en los próximos años.


icono-estudios-superioresEl 29% de los empleos que requieren estudios superiores corren un alto riesgo de ser automatizados.


icono-habilidades-basicasA nivel mundial, el 42% de las habilidades básicas requeridas para realizar un trabajo cambiará entre 2018 y 2022 (las habilidades de hoy ya no serán las habilidades del futuro en menos de dos años).

Como se puede apreciar, es evidente que las tendencias educativas a nivel superior están enfocadas en encontrar estrategias y mecanismos que puedan revertir estos datos poco alentadores.

¿Qué deben hacer las escuelas y universidades para enfrentar estos retos?

La prioridad de la tendencia educativa actual se centra en un objetivo: lograr una interrelación equilibrada entre la oferta educativa a nivel superior y los nuevos requisitos del mercado laboral, enfrentando los riesgos de automatización.

La organización Diálogo Interamericano asegura que la clave para una transición e inserción exitosa del ser humano en el campo profesional radica en la calidad del capital humano. Para alcanzar esa calidad, diversos estudios enfatizan la importancia de la formación en Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas y Artes (STEAM por sus siglas en inglés).

>>> Te puede interesar: El boom de la educación STEM en las escuelas

En este sentido, tanto universidades como empresas y gobiernos deben trabajar en conjunto para implementar en sus planes de estudio superiores programas de capacitación, certificación y cualificación. 

Para lograr este objetivo, se recomienda a las universidades atender las siguientes estrategias:

  • Diversificar los ecosistemas de aprendizaje mediante una reconfiguración de los planes académicos, donde intervenga de manera práctica la innovación y formación de los estudiantes en entornos que estén familiarizados con las habilidades y competencias que requiere el ambiente laboral en turno.

  • Diseñar ambientes educativos basados en las demandas y oportunidades que ofrece el mercado laboral, y así, gradualmente romper con el estigma tradicional de que en la escuela se aprenden conocimientos teóricos que no siempre están en sintonía con “la realidad de allá afuera”.

  • Asumir que la universidad es un ambiente de desarrollo práctico que también puede generar experiencia laboral mediante actividades y procesos de capacitación que estén acorde a las exigencias del mundo laboral.

  • Migrar a un nuevo enfoque de aprendizaje donde sea factible promover y desarrollar en los estudiantes habilidades prácticas, medibles y evaluables para enfrentar las demandas profesionales actuales y futuras.

  • Crear canales de cooperación para incorporar a los estudiantes al mundo global y digitalizado, sobre todo, promoviendo la capacitación, certificación y cualificación en los ámbitos relacionados con el desarrollo tecnológico.

Es evidente que la tendencia educativa actual se inclina hacia una educación superior que genere espacios en donde los conocimientos académicos sean cada vez más empáticos y adaptables al mercado laboral de hoy.

Si quieres sumarte a las nuevas tendencias en la educación superior, te interesará conocer Pearson BTEC,  cualificaciones vocacionales y técnicas de alta calidad donde los estudiantes pueden desarrollar y validar sus competencias en escenarios diseñados en colaboración con el mundo empresarial e industrial.

Pearson BTEC tiene reconocimiento en más de 70 países y te da la oportunidad de integrar en tus planes de estudio los recursos de mayor demanda para convertirte en un centro certificador de cualificaciones y competencias avaladas por empresas líderes en el mercado laboral.


Referencias

Bitar. S. (2019). EL FUTURO DEL TRABAJO EN AMÉRICA LATINA: ¿Cómo impactará la digitalización y qué hacer?. Diálogo Interamericano (Washington D.C.)

CEPAL (2020) Educación, juventud y trabajo: Habilidades y competencias necesarias en un contexto cambiante.

Pirela Morillo, Johann. Las tendencias educativas del siglo XXI y el currículo de las escuelas de Bibliotecología, Archivología y Ciencia de la Información de México y Venezuela. Investig. bibl [online]. 2007, vol.21, n.43

Déjanos un comentario

Suscríbete a nuestro blog

y entérate de todas las novedades