4 pasos para un aprendizaje a distancia efectivo

Dirigidos a Maestros

Uno de los desafíos más interesantes de la práctica docente es lograr disponer un proceso satisfactorio de aprendizaje en el que los estudiantes puedan alcanzar los objetivos de manera efectiva, aun cuando su profesor está probablemente a kilómetros de distancia.

El año 2020 puso a prueba esta habilidad en unos millones de docentes, y en otros, por lo menos, acentuó la necesidad de desarrollarla. Si bien la creación de este tipo de experiencia educativa no es exclusiva del aprendizaje a distancia, es claro que dentro de ese contexto de instrucción juega un papel decisivo.

Entonces, ¿cómo lograr diseñar una experiencia de aprendizaje como esta en el medio de un aprendizaje a distancia en masa? La respuesta probablemente está en la dosificación y construcción cuidadosa de las habilidades de pensamiento y tareas cognitivas a través del uso de herramientas amigables de tecnología que, a su vez, permitan la comunicación efectiva entre docentes y estudiantes.

A continuación, te daremos 4 pasos para conseguir un aprendizaje a distancia efectivo.

Pasos para un aprendizaje a distancia efectivo

1. Disponer habilidades de pensamiento escalón por escalón

El término Scaffolding, (en español andamiaje), es una metáfora que trata de ilustrar cómo “de la misma manera que los constructores brindan un apoyo esencial pero temporal, los maestros deben proporcionar estructuras de apoyo temporales que ayuden a los alumnos a desarrollar nuevos conocimientos, nuevos conceptos y nuevas habilidades” (Hammond y Gibbons, 2001).

La importancia de lo que sería esta dosificación secuencial de contenidos y habilidades de pensamiento se resalta como un proceso crucial para el desarrollo y el logro de los objetivos de aprendizaje.

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Aunque algunos educadores han afirmado que los estudiantes no necesitan seguir estrictamente esta secuencia, ya que pueden beneficiarse de la exploración de los diferentes tipos de recursos y tareas cognitivas, es seguro decir que, sin esta cadena cuidadosa y elaborada, los estudiantes pueden frustrarse y desmotivarse con mucha facilidad, pues pueden atascarse o perderse en el proceso de aprendizaje a distancia.

Uno de los aspectos más importantes para tener en cuenta dentro de este arte del “andamiaje” es la complejidad y el orden de las habilidades de pensamiento subyacentes a las tareas cognitivas que deben realizar los estudiantes.

También debe darse gran importancia a cómo una secuencia coherente y vinculada de estas tareas y habilidades puede conducir al logro de la habilidad de pensamiento particular que se describe dentro de cada objetivo de aprendizaje de un curso; a través del Scaffolding es que logramos construir estas competencias.

2. Crear rutas de aprendizaje: el mapa de tu estudiante

Es de anotar que los niveles de complejidad de las habilidades de pensamiento han sido definidos en forma de taxonomías cognitivas no solo por Benjamin Bloom (1956), Biggs y Collis (1989), Marzano (2001), sino también por la Rueda de la profundidad del conocimiento (Depth of Knowledge Wheel) de Norman Webb (1997, 1999).

Es beneficioso entonces capacitar a los maestros no solo para conocer a fondo estas taxonomías, sino también sobre cómo identificar estos niveles de complejidad y cómo diseñar una Ruta de Aprendizaje (Learning Path), término al que corresponde el diseño de una cadena inteligente de recursos y tareas cognitivas andamiadas.

Los docentes pueden generar esta ruta con recursos calibrados predeterminados, o propios, o una mezcla de los dos, pero de tal manera que se construyan con cuidado y conciencia las habilidades y competencias de pensamiento que sus estudiantes necesitan alcanzar.

3. Y, ¿la Tecnología?

Niños con tecnologia

Toda esta delicada construcción, como puede claramente inferirse, es muy fácilmente un obstáculo dentro de los contextos de aprendizaje a distancia. Es común que los estudiantes tengan dificultades para aprender por sí mismos debido a una plétora de razones: tal vez los estudiantes no tengan un buen conjunto de habilidades metacognitivas bien desarrolladas en las que confiar, o posiblemente, la secuencia de aprendizaje no se haya proporcionado de manera idónea.

Esto a su vez, podría ocurrir porque los maestros han debido crear sus propios materiales, que pueden no estar necesariamente calibrados, y/o tal vez no los han dispuesto en una cadena cuidadosa que los estudiantes puedan seguir.

Sin embargo, no se trata solo de seguir una secuencia de recursos y tareas cognitivas que se complementan entre sí en la ruta de aprendizaje antes mencionada, sino también, de la invaluable evaluación y retroalimentación que se realiza en cada paso de dicha estructura.

En este punto, la tecnología puede ser nuestra mejor amiga; las herramientas tecnológicas, como los sistemas de gestión de aprendizaje, pueden utilizarse para establecer la secuencia de una ruta de aprendizaje y diseñar formas en las que los estudiantes pueden desempeñarse y nosotros, como docentes, podamos evaluar. De esta manera, y a lo largo de estos pasos, podemos proporcionar un proceso de aprendizaje mucho más interesante con muchas más posibilidades de éxito.

4. Crear canales efectivos de interacción

Cabe anotar que posiblemente nada de esto puede construirse sin interacciones sociales que prosperen el proceso, tal y como establece Vigotsky en sus teorías, y particularmente en lo que llamó ZDP (Zona de Desarrollo Próximo) (1978; Steiner, 1996).

Por medio de la comunicación efectiva, el componente social de todo este proceso es como el pegamento que une todas las etapas del proceso de andamiaje, o como la escalera que nos lleva a cada siguiente paso.

En el aprendizaje a distancia y / o aprendizaje asíncrono no basta con dejar los recursos allí dispuestos, sino que también es fundamental crear canales de interactividad para comunicarse, orientar y ofrecer retroalimentación a los estudiantes: estos generalmente se crean en forma de foros, mensajería de buzón y/o Mensajería instantánea. 


Reunir todos los ingredientes de esta exquisita receta de aprendizaje (tecnología, rutas de aprendizaje, recursos calibrados, herramientas de evaluación innovadoras, herramientas de comunicación sincrónica y asincrónica) es la especialidad de Pearson, reflejada hoy en día en Pearson Digital Hub.

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<strong>Mónica Celis Arias</strong> | Coach Educativa Pearson Hispanoamérica
Mónica Celis Arias | Coach Educativa Pearson Hispanoamérica

Neuropsicóloga Educativa to be y Músico Profesional: amante del arte, la innovación, la creatividad, la neurociencia y el café.

Referencias bibliográficas

Biggs, J., & Collis, K. (1989). Towards a Model of School-based Curriculum Development and Assessment Using the SOLO Taxonomy. Australian Journal of Education, 33(2), 151–163. https://doi.org/10.1177/168781408903300205

Bloom, B. (1956) Taxonomy of Educational Objectives: the classification of educational goals- Handbook 1, Cognitive Domain. New York, NY: David McKay

Marzano, R. J. (2001). Designing a New Taxonomy of Educational Objectives. Experts in Assessment. Corwin Press, Inc., A Sage Publications Company, 2455 Teller Road, Thousand Oaks, CA 91320-2218

Steiner. J, V. & Mahn, H. (1996). Sociocultural approaches to learning and development: A Vygotskian framework. Educational Psychologist, 31(3), 191-206.

Webb, N. L. (1997). Criteria for Alignment of Expectations and Assessments in Mathematics and Science Education. Research Monograph No. 6.

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