Benchmark como una opción para medir el desempeño

    Benchmark para medir el desempeño de tus estudiantes Certificaciones y evaluaciones

    La tecnología nos brinda una forma de obtener retroalimentación continuamente durante el proceso de enseñanza. Conoce las ventajas de Benchmark.


    Medir el desempeño del avance académico de los estudiantes ha sido causa de dolores de cabeza, úlceras hepáticas y excesivo consumo de café en la población docente del planeta a través de los años.

    Miremos, particularmente, hacia los Estados Unidos de América donde existe una marcada preocupación relacionada con un exceso de evaluaciones o examinaciones (“over-testing”) y por el “enseñar con el examen como objetivo final” (“teaching to the test”) [Berwick, 2019], ejemplificada por esta cita: 

    “No hay secretos en torno a este examen. Es una examinación basada en Estándares Curriculares. Enseñamos con el objetivo de que los alumnos lo aprueben.” ~Art Revuelas, Superintendente del Distrito Escolar Unificado Montebello. 

    Enfrentemos una simple realidad: la evaluación es un proceso complicado, no difícil o imposible. Pero la tarea de medir el desempeño es lo suficientemente compleja para que un docente requiera de estudios especializados o capacitación y desarrollo profesional continuo para lograr llevar a cabo un proceso evaluativo de manera correcta y que arroje resultados confiables. 

    Esto ha llevado a los educadores a invertir un esfuerzo considerable en repensar el proceso evaluativo, buscando una manera más equitativa y accesible para todos de medir el desempeño.

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    Buscando comprender mejor los retos que la evaluación conlleva, encontré cuatro retos considerados por Roger Ridell (2018) como los principales a los que administradores, directivos y docentes se enfrentan al llevar a cabo una evaluación: 

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    Con esto surgen algunas preguntas relevantes: 

    • ¿Cómo asegurarnos de que las examinaciones que utilizamos en nuestros centros educativos sean auténticas? 
    • ¿Cómo evitamos pensar que es un el mito que una evaluación puede reportar adecuadamente una imagen completa de lo que un alumno aprende o no? 
    • ¿Cómo aumentar que los alumnos se sientan dueños de su proceso de aprendizaje y, por ende, del proceso evaluativo? 
    • ¿Cómo medir el desempeño del alumno de forma objetiva y, proporcionalmente, el de su docente? 

    La respuesta podría estar en modelos de Instrucción Impulsada por Datos (“Data Driven Instruction”) y la implementación de examinaciones como Level & Benchmark.

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    El Buró Internacional de Educación de la UNESCO, centro global de excelencia en asuntos curriculares y asociados, define a un examen de
    benchmark (también conocido como de Referencia o Referente) como “un instrumento diseñado para medir el aprovechamiento o dominio de determinados estándares curriculares. 

    Sus propósitos principales son el proveer información que puede ser utilizada para guiar el proceso de enseñanza y aprendizaje, y determinar los niveles de ubicación previo a comenzar una intervención.” (IBE-UNESCO, 2021) 

    Generalmente, los procesos de diagnóstico comprensivos tienen tres funciones: 

    1. Descriptiva: describen la proficiencia que ha sido alcanzada, lo que permite que sea clasificada.
    2. Explicativa: explican por qué el aprendiz ha tenido el desempeño alcanzado, permitiendo así que se tomen en cuenta competencias adquiridas y no adquiridas.
    3. De pronóstico: predicen el desarrollo adicional que el alumno debe desarrollar. (Kany/Schöler, 2007) 

     
    En su más simple expresión, un examen de Benchmark es una actividad comparativa que se basa en la medición de alguna característica o competencia. Los resultados son después clasificados, lo cual permite su comparación contra otras observaciones o mediciones de la misma característica o competencia. Alternativamente, el desempeño del estudiante puede ser comparado contra estándares (locales, nacionales o internacionales) o con los resultados de otros estudiantes en su mismo grupo instruccional.

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    En un contexto educativo, un examen de Benchmark puede tener diferentes objetivos. Generalmente, se pueden identificar tres: administrativo, evaluativo y pedagógico. Particularmente en el área de adquisición de una lengua, el objetivo pedagógico rastrea el desarrollo de la segunda (o tercera) lengua y, de ser posible, el de la lengua materna del aprendiz. 

    Veamos estoy objetivos más profundamente.

    Objetivo administrativo

    icono-diversificar-recursosUn objetivo administrativo puede ser el averiguar que tan bien se desempeñan los estudiantes con relación a un objetivo de aprendizaje específico, o en aprendizaje de una lengua extranjera. Con esta información, se pueden tomar decisiones sobre dónde es mejor asignar recursos económicos, estructurales, etc., o humanos (contratar más docentes, auxiliares administrativos, etc.).

    Objetivo evaluativo

    icono-desempeno-alumnosLos objetivos evaluativos se encuentran usualmente vinculados con la pregunta de si los estudiantes han alcanzado o no los objetivos de aprendizaje esperados.

    Particularmente, para este objetivo se considera al examen de Benchmark como una evaluación sumativa: el aprendizaje o la proficiencia son medidos al inicio de un periodo de aprendizaje (ciclo escolar, semestre, curso, etc.) y de nuevo al final del mismo. Para el alcance de este objetivo es esencial utilizar un instrumento que se enfoque precisamente en los aprendizajes esperados. 

    Objetivo pedagógico

    icono-escribirLos objetivos pedagógicos son impulsados por un currículum o programa académico, y son vinculados a los procesos de aprendizaje de los estudiantes, teniendo como objetivo el promover el desarrollo de capacidades, conocimientos o proficiencia. 

    Cummins (2000) y Gibbons (2002) argumentan que la evaluación es integral a la pedagogía, siendo esta una importante fuente de información sobre las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. 

    Ahora bien, ¿existe alguna manera en la que podríamos cumplir algunos de los objetivos expuestos para el examen de Benchmark, de manera que podamos sobrellevar los retos que el mismo conlleva? Si, pero ¿cómo? A través de la sinergia entre la educación y la tecnología. 

    La tecnología puede ayudar a los maestros a rastrear y evaluar el desempeño de sus estudiantes, así como el suyo propio, en el aula. También se puede utilizar para facilitar la comunicación entre estudiantes y maestros y para crear registros digitales del crecimiento y desarrollo de los estudiantes que se pueden transmitir fácilmente de un grado a otro. 

    La tecnología nos brinda una forma de obtener retroalimentación continuamente durante el proceso de enseñanza, en lugar de al final del proceso de enseñanza, cuando se obtiene solo una comprensión retrospectiva. 

    Medir el desempeño con Pearson English Benchmark Test

    La unión entre la tecnología (con sus múltiples beneficios) y las examinaciones de Benchmark (con sus objetivos y funciones) puede ser encontrada en el Pearson English Benchmark Test. Pearson English Benchmark elimina el tiempo, la complejidad y la subjetividad del proceso de evaluación. 

    Esta sencilla pero poderosa herramienta facilita la medición del progreso real de forma rápida. Y con solo unos pocos requisitos básicos, la prueba incluso se puede realizar desde casa. 

    Además, Pearson English Benchmark Test está alineado al Global Scale of English, el primer estándar de inglés verdaderamente global, que permite a los profesores medir con mayor precisión y facilidad el progreso de sus alumnos.


    ¿Te interesa aprender más sobre cómo medir el desempeño de tus alumnos, así como las características de los exámenes de proficiencia? Te invitamos a descargar gratis nuestra Guía Rápida: ¿Calificación, evaluación o medición? La importancia de que tus alumnos adquieran una segunda lengua en el siglo XXI.


    <strong>David Lozano</strong> | Coach educativo Pearson
    David A. Lozano R | Coach Educativo Pearson Latinoamérica 

    Lic. en Educación Bilingüe con Especialización en Educación Media. Trabaja como Coach Educativo para Pearson México.


    Referencias

    Bambrick-Santoyo, P. (2018). A principal MANAGER'S guide to Leverage leadership 2.0. APTUS. 

    Berwick, C. (2019, October 25). What does the research say about testing? Edutopia. https://www.edutopia.org/article/what-does-research-say-about-testing

    Cummins, J. (2000): Language, power, and pedagogy: Bilingual children in the crossfire. Clevedon: Multilingual Matters. 

    Gibbons, P. (2002): Scaffolding language, scaffolding learning: teaching second language learners in the mainstream classroom. Portsmouth, NH: Heinemann 

    Kany, W./Schöler, H. (2007): Fokus Sprachdiagnostik. Leitfaden zur Sprachstandsbestimmung im Kindergarten. Berlin: Cornelsen Scriptor. 

    Riddell, R. (2018, April 16). 4 administrators share their greatest challenges in assessing student progress. K-12 Dive. https://www.k12dive.com/news/4-administrators-share-their-greatest-challenges-in-assessing-student-progr/521248/

    Yi. (2016, May 26). Benchmark test. International Bureau of Education. http://www.ibe.unesco.org/en/glossary-curriculum-terminology/b/benchmark-test

     

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