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Aprendizaje activo en la universidad: herramientas que funcionan

Escrito por Ideas Pearson | 27 ago 2026, 12:00:00

Conoce cómo impulsar el aprendizaje activo en la universidad con herramientas digitales que promueven la práctica, participación y retroalimentación.

  1. ¿Por qué los modelos tradicionales de enseñanza generan cada vez menos participación?

  2. ¿Qué distingue a una experiencia de aprendizaje activo en la universidad?

  3. ¿Cómo las herramientas digitales favorecen el aprendizaje activo?

  4. MyLab + AI Study Tool: una plataforma diseñada para promover el aprendizaje activo

Las herramientas digitales pueden mejorar la participación y retención de los estudiantes universitarios cuando transforman el aprendizaje en una experiencia activa, donde el alumno realmente desarrolla motivación para resolver problemas, tomar decisiones, practicar, recibir retroalimentación y reflexionar sobre su propio proceso de aprendizaje. Sin embargo, la evidencia también muestra que la tecnología, por sí sola, no produce aprendizaje activo en la universidad: su impacto depende de qué tan integrada esté con estrategias pedagógicas centradas en el estudiante.

Memorizar la teoría y desarrollar la práctica no son lo mismo. Todos los alumnos han vivido una situación similar: al terminar una clase, sienten que las explicaciones fueron claras y entendieron las generalidades del tema. Sin embargo, cuando llega el momento de aplicar ese conocimiento para resolver un caso, analizar un problema o responder una evaluación, descubren que “comprender” un tema durante la clase no equivale a ponerlo en práctica en la vida real.

Los estudiantes de hoy interactúan con la información de manera diferente y esperan experiencias más dinámicas, personalizadas y participativas. Sin embargo, otra manera de ver este mismo fenómeno es que ahora los recursos cognitivos se pueden usar de forma mucho más eficiente para que los estudiantes participen activamente en la construcción del conocimiento. El verdadero desafío consiste en diseñar experiencias donde las herramientas digitales favorezcan este proceso en lugar de obstaculizarlo.

Acompáñanos a explorar qué caracteriza al aprendizaje activo en la universidad, por qué representa una de las estrategias más efectivas para aumentar la participación estudiantil y cómo plataformas inteligentes como MyLab + AI Study Tool te ayudan a convertir la tecnología en una verdadera aliada para crear experiencias académicas más dinámicas, personalizadas y significativas.

¿Por qué los modelos tradicionales de enseñanza generan cada vez menos participación?

En la era digital los estudiantes ya están acostumbrados por contexto a interactuar con la información con fines prácticos: buscan respuestas y tutoriales en línea, identifican expertos en distintos temas de su interés, comparan fuentes e incluso reciben recomendaciones personalizadas en numerosos aspectos de su vida cotidiana gracias a la IA. Frente a esta realidad, los modelos de enseñanza que giran alrededor de la exposición del docente se quedan muy cortos. Digitalizar esos mismos modelos tampoco resuelve el problema. Convertir una presentación en un PDF, grabar una clase o subir materiales a un entorno virtual mejora el acceso a los contenidos, pero no necesariamente incrementa la participación ni favorece un aprendizaje más profundo.

Una revisión sistemática reciente concluye que el impacto de las herramientas digitales depende mucho más de cómo se integran dentro de una estrategia pedagógica que de la tecnología utilizada. Cuando se limitan a replicar prácticas tradicionales, su capacidad para transformar el aprendizaje es muy reducida (2). Además, de acuerdo con el AI in Higher Education Global Survey 2026 del Digital Education Council, el 88% de los estudiantes utiliza inteligencia artificial para apoyar su aprendizaje, porcentaje que asciende al 92% en América Latina. Sin embargo, el mismo estudio revela que el 76 % nunca ha recibido capacitación formal sobre IA, lo que evidencia una brecha importante entre utilizar estas herramientas y saber aprovecharlas para aprender (1).

En cambio, las mejores experiencias de aprendizaje digital comparten un elemento en común: invitan al estudiante a hacer algo con el conocimiento. Resolver un problema, analizar un caso, responder preguntas, recibir retroalimentación, corregir errores o aplicar un concepto en un contexto diferente son actividades que mantienen al alumno cognitivamente involucrado y favorecen una comprensión más duradera (3). Ese es precisamente el principio que da origen al aprendizaje activo.

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¿Qué distingue a una experiencia de aprendizaje activo en la universidad?

En términos generales, el aprendizaje activo es un enfoque pedagógico en el que los estudiantes participan de manera deliberada en la construcción de su conocimiento. En lugar de limitarse a escuchar y memorizar información, analizan, discuten, experimentan, resuelven problemas, toman decisiones y reflexionan sobre sus propios procesos de aprendizaje. El papel del docente deja de centrarse exclusivamente en transmitir contenidos para convertirse en el diseño de experiencias que desafían al estudiante a pensar y aplicar lo aprendido.

Aunque existen múltiples metodologías para llevarlo a la práctica (como el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje colaborativo o la clase invertida) todas comparten un mismo principio: el aprendizaje ocurre con mayor profundidad cuando el estudiante hace algo significativo con la información. El paradigma actual define el aprendizaje activo precisamente como cualquier estrategia que involucre a los estudiantes en actividades que los obliguen a reflexionar sobre lo que están haciendo, más allá de escuchar una explicación.

Diversas revisiones sistemáticas han encontrado que las metodologías activas, apoyadas por herramientas digitales, favorecen una mayor comprensión de los contenidos, promueven el pensamiento crítico, fortalecen la autorregulación del aprendizaje e incrementan la participación estudiantil cuando se implementan dentro de un diseño pedagógico coherente (2).

No podemos perder de vista que aunque hoy es posible obtener explicaciones, resumir textos o generar ejemplos en cuestión de segundos con la IA, una respuesta correcta no garantiza que un estudiante comprenda un concepto o sea capaz de aplicarlo en una situación nueva. En lugar de asumir que la IA sustituirá determinadas actividades de aprendizaje, es posible integrarla dentro de experiencias donde ayude a formular preguntas, explicar conceptos complejos, sugerir rutas de estudio o reforzar aquellos temas que requieren mayor práctica, siempre dentro de una experiencia pedagógica diseñada por el docente.

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¿Cómo las herramientas digitales favorecen el aprendizaje activo?

En educación superior una plataforma puede utilizarse únicamente para distribuir documentos o, por el contrario, convertirse en un espacio donde el estudiante practica, recibe retroalimentación, identifica errores y construye nuevos conocimientos de manera progresiva. La diferencia no está en la herramienta, sino en las oportunidades de interacción que ofrece y en cómo el docente las integra dentro de su estrategia de enseñanza. Las herramientas digitales generan un mayor impacto cuando:

Favorecen la práctica constante

Una de las principales limitaciones de los modelos tradicionales es que los estudiantes suelen practicar únicamente al preparar un examen o resolver una tarea. Las plataformas digitales permiten distribuir esa práctica a lo largo de todo el curso mediante ejercicios interactivos, cuestionarios, simulaciones y actividades de aplicación que ayudan a consolidar el aprendizaje de forma progresiva.

La práctica continua también transforma el error en una oportunidad de aprendizaje. En lugar de descubrir semanas después que un concepto no fue comprendido, el estudiante puede identificar sus dificultades mientras todavía está construyendo el conocimiento.

Proporcionan retroalimentación inmediata

La retroalimentación es uno de los factores que más influye en el aprendizaje. Sin embargo, en grupos numerosos resulta difícil ofrecer comentarios oportunos y personalizados para cada actividad. Las herramientas digitales ayudan a cerrar esa brecha al proporcionar explicaciones adicionales o nuevas oportunidades para intentar resolver un problema. La evidencia sobre inteligencia artificial en educación superior señala que esta capacidad de acompañar al estudiante durante el proceso de estudio es una de las aplicaciones con mayor potencial para mejorar el aprendizaje (3).

Permiten personalizar el aprendizaje

No todos los estudiantes avanzan al mismo ritmo ni enfrentan las mismas dificultades. Mientras algunos necesitan reforzar conceptos básicos, otros están preparados para resolver problemas de mayor complejidad. Las plataformas digitales facilitan esta diversidad al ofrecer recursos, actividades y apoyos adaptados al progreso de cada estudiante. De esta forma, el aprendizaje deja de seguir una única trayectoria para convertirse en un proceso más flexible y acorde con las necesidades individuales.

Mantienen al estudiante involucrado durante todo el proceso

Participar no significa únicamente responder una pregunta en clase. Significa poner a prueba las propias ideas, tomar posturas, reflexionar sobre los errores y aplicar el conocimiento en diferentes contextos.

Las investigaciones sobre aprendizaje multimodal muestran que combinar distintos recursos como ejercicios interactivos, materiales audiovisuales, simulaciones o entornos inmersivos favorece el desarrollo de competencias y también incrementa la motivación y el compromiso de los estudiantes con su propio aprendizaje (4).

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MyLab + AI Study Tool: una plataforma diseñada para promover el aprendizaje activo

Convertir a tu institución en un referente del aprendizaje activo en la universidad es una de las mejores estrategias para la competitividad, sin embargo puede ser todo un desafío, especialmente si manejas grupos numerosos o tus estudiantes presentan distintos niveles de conocimiento previo. Diseñar actividades, ofrecer retroalimentación oportuna y dar seguimiento al progreso individual demanda tiempo y recursos que no siempre están disponibles.

MyLab + AI Study Tool es una solución de Pearson diseñada precisamente para ayudarte a resolver ese reto. Más que funcionar como un repositorio de contenidos, integra herramientas que permiten a tus docentes crear cursos completos y a los estudiantes interactuar continuamente con el conocimiento mediante actividades prácticas, evaluaciones formativas y recursos de apoyo.

Principio del aprendizaje activo

¿Cómo lo favorece MyLab + AI Study Tool?

Práctica continua

Los estudiantes pueden realizar ejercicios y actividades a lo largo del curso para reforzar los conceptos antes de las evaluaciones.

Retroalimentación inmediata

La IA educativa de Pearson ofrece comentarios oportunos que ayudan a identificar errores y comprender cómo corregirlos.

Aprendizaje personalizado

AI Study Tool brinda apoyo contextualizado para resolver dudas, explicar conceptos y orientar el estudio según las necesidades del estudiante.

Participación constante

El aprendizaje continúa fuera del aula mediante actividades, recursos interactivos y espacios de práctica que mantienen al estudiante involucrado en su proceso formativo.

Seguimiento del progreso

El docente cuenta con información sobre el desempeño de sus estudiantes para identificar áreas de oportunidad y tomar decisiones pedagógicas basadas en evidencia.

Cuando pueden confiar la práctica rutinaria y la retroalimentación inmediata a una plataforma especializada, tus docentes pueden dedicar más tiempo a las actividades que generan mayor valor educativo: promover el análisis, facilitar discusiones, resolver dudas complejas, acompañar el desarrollo de competencias y diseñar experiencias de aprendizaje cada vez más significativas.

Te invitamos a solicitar tu demo y descubrir cómo MyLab + AI Study Tool puede ayudarte a convertir el aprendizaje activo en una estrategia escalable para tus cursos universitarios

 

REFERENCIAS

(1) Digital Education Council. (2026). AI in Higher Education Global Survey 2026. Digital Education Council.

(2) Fariño Moreno, F. A., Cabrera Pérez, N. L., Mora Castro, R. M., Veintimilla Saltos, N. E., & Morocho Salazar, K. E. (2026). Uso de herramientas digitales en el aprendizaje de estudiantes universitarios de la carrera de educación: Una revisión sistemática bajo el enfoque PRISMA. Ciencia Latina Revista Científica Multidisciplinar, 10(3). https://doi.org/10.37811/cl_rcm.v10i3.24673

(3) Ogunleye, B., Zakariyyah, K. I., Ajao, O., Olayinka, O., & Sharma, H. (2024). A systematic review of generative AI for teaching and learning practice. Education Sciences, 14(6), 636. https://doi.org/10.3390/educsci14060636

(4) Rahmanu, I. W. E. D., & Molnár, G. (2024). Multimodal immersion in English language learning in higher education: A systematic review. Heliyon, 10(18), e38357. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2024.e38357