5 Competencias del futuro realmente avanzadas para tus egresados

  • Fecha de publicación: 6 de enero de 2026
Competencias del futuro
Educación del futuro
Tiempo de lectura: 14 min.

Descubre las nuevas competencias avanzadas del futuro más valoradas por el mercado laboral.

  1. Habilidades laborales 2025: lo que dicen los datos
  2.  Las 5 competencias del futuro más valoradas por las empresas
    2.1 Adaptabilidad: una actitud clave frente a lo inevitable del cambio
    2.2 Saber aprender: aprovechar al máximo recursos internos y externos para desarrollarnos
    2.3 Innovación digital: usar la tecnología para mejorar y agilizar procesos
    2.4 Marca personal orientada a la responsabilidad social y el liderazgo
    2.5 Sinergia: la magia que ocurre cuando todas las piezas embonan
  3. Trayectorias que inspiran: Audrey Cheng y su innovación social para la empleabilidad
  4. MyCredSkills de Pearson: garantizar que tus alumnos desarrollen las competencias del futuro
    4.1 ¿Qué es MyCredSkills?

Las empresas valoran cada vez más las competencias del futuro que combinan lo humano con lo digital: adaptabilidad 360°, saber aprender, innovación digital con criterio, marca personal orientada al liderazgo y sinergia para trabajar en equipo de forma efectiva y creativa. Estas habilidades permiten a los profesionales mantenerse vigentes en un mercado laboral en constante transformación.

La frontera entre la esfera personal y laboral no deja de difuminarse, al igual que la división entre las profesiones que demandan habilidades técnicas, principalmente, y las que se basan en habilidades blandas o soft skills. Esto significa que las competencias del futuro para la empleabilidad y el éxito en el mercado laboral se caracterizan por ser híbridas e integrales. 

Tanto el talento como las empresas están apostando por una cultura organizacional que promueva la conexión, la confianza y la colaboración. Un ambiente de trabajo en donde las personas se sientan cómodas siendo ellas mismas, motivadas a dar lo mejor de sí y comprometidas con sus compañeros. Por otro lado, la digitalización y la globalización ya están atravesando a prácticamente todas esas profesiones que tradicionalmente nunca habíamos asociado con la tecnología o con la mentalidad global. El manejo de la IA o la marca personal, que hace tan solo un par de décadas no eran relevantes para una odontóloga, una terapeuta o una maestra de biología ―por mencionar solo algunos ejemplos― hoy son herramientas clave para mantenerse competitivas y actualizadas en sus profesiones. 

En este contexto, las universidades enfrentan un reto estratégico: formar y acreditar habilidades que sean válidas en distintos roles y sectores, y que además se puedan mostrar al mercado de forma confiable. Acompáñanos a explorar las habilidades laborales 2025 mejor respaldadas por la evidencia y cómo se traducen en las cinco competencias del futuro más importantes para tus planes académicos.

Habilidades laborales 2025: lo que dicen los datos

No todas las competencias evolucionan al mismo ritmo. Mientras algunas se mantienen como pilares de cualquier profesión, otras aparecen impulsadas por la digitalización, la automatización y la globalización. De acuerdo con el Reporte 2025 sobre el Futuro del Trabajo del Foro Económico Mundial, casi cuatro de cada diez habilidades clave sufrirán transformaciones profundas hacia 2030. Esto significa que los empleadores están ajustando rápidamente sus prioridades y que los sistemas educativos deben anticiparse para preparar a los egresados.

El reporte destaca habilidades como el pensamiento analítico, resiliencia/flexibilidad/agilidad, liderazgo e influencia social, pensamiento creativo, motivación y autoconciencia. A estas se suman la alfabetización tecnológica, la empatía y escucha activa, así como la curiosidad y el aprendizaje continuo. Estas competencias siguen siendo la base sobre la cual se construyen trayectorias profesionales sólidas y, al mismo tiempo, funcionan como un puente entre el conocimiento técnico y las habilidades interpersonales.

Por su parte, datos de McKinsey ofrecen una perspectiva longitudinal a través de sus 56 habilidades laborales DELTAs, que agrupan las competencias en cuatro dimensiones: cognitivas, digitales, interpersonales y de autoliderazgo. Entre los hallazgos más relevantes destacan:

  • Un mayor dominio digital se asocia con 41% más de probabilidad de pertenecer al quintil superior de ingresos, lo que confirma el impacto directo de la alfabetización tecnológica en la movilidad social.
  • Para la empleabilidad, pesan especialmente la adaptabilidad y el manejo de la incertidumbre, es decir, la capacidad de aprender de lo inesperado y transformar obstáculos en oportunidades.
  • Para la satisfacción laboral, resultan determinantes el autocuidado, la motivación y la autoconfianza, competencias que refuerzan la sostenibilidad de una carrera a lo largo del tiempo.

Finalmente, un estudio de Deloitte advierte que el reskilling masivo “para todos por igual” ya no funciona. El futuro pasa por personalizar los itinerarios de aprendizaje, diseñando trayectorias que se ajusten al contexto de cada estudiante y a las necesidades específicas de cada sector. Además, se debe cerrar la brecha de percepción entre las competencias interpersonales que priorizan las empresas y lo que suelen demandar los empleados, quienes muchas veces creen que únicamente necesitan certificaciones en tecnologías avanzadas.

En conjunto, estas tres miradas convergen en un mensaje claro: las habilidades laborales 2025 no pueden entenderse de manera aislada. Son un ecosistema híbrido que integra lo técnico, lo humano y lo ético. Para las universidades, esto implica un cambio de paradigma: ya no basta con transmitir conocimientos, sino que se deben acreditar competencias transversales que preparen a los alumnos para adaptarse, innovar y liderar en escenarios todavía inciertos.

Te puede interesar: Habilidades interpersonales: ¡Descubre las 7 mejores soft skills!

Las 5 competencias del futuro más valoradas por las empresas

sinergia_habilidad_del_futuro

¿Cuáles son las competencias más valoradas por las empresas? De acuerdo con los principales informes globales y los expertos de Pearson, ya no se trata únicamente de las clásicas soft skills o de las habilidades técnicas emergentes que se mencionaban hace una década. Hoy estamos frente a formas evolucionadas de esas competencias, que se definen por su capacidad de integrar lo humano con lo digital, lo personal con lo profesional y lo ético con lo productivo:

  • Adaptabilidad 360°
  • Saber aprender
  • Innovación digital
  • Marca personal
  • Sinergia 

Veamos a detalle cada una de ellas: 

1.- Adaptabilidad: una actitud clave frente a lo inevitable del cambio 

La globalización, la digitalización, las crisis económicas y hasta las transformaciones culturales han hecho que la adaptabilidad se convierta en el rasgo más distintivo de los profesionales resilientes. Más que una competencia técnica, se trata de una actitud generalizada que define la manera en que enfrentamos lo inesperado. La adaptabilidad se manifiesta en múltiples formas dentro del entorno laboral.

  • En la mentalidad: aceptar que lo aprendido puede quedar obsoleto y mantener una disposición abierta a replantear ideas, procesos o incluso roles dentro de la organización.
  • En la gestión de proyectos: rediseñar objetivos y estrategias cuando surgen cambios regulatorios, disrupciones tecnológicas o necesidades nuevas de los clientes.
  • En el uso de la tecnología: aprender rápidamente a manejar nuevas plataformas, integrar soluciones digitales de manera crítica y creativa, y evaluar cuándo una herramienta debe adoptarse o descartarse.
  • En el trabajo en equipo: ajustar dinámicas de comunicación y colaboración frente a equipos multiculturales, híbridos o distribuidos en distintos husos horarios.
  • En la gestión personal: cultivar la resiliencia emocional para evitar frustraciones, aprender de los errores y convertir la incertidumbre en una oportunidad de crecimiento.

La adaptabilidad no significa conformismo ni improvisación, sino flexibilidad estratégica: la capacidad de cambiar de rumbo sin perder el propósito. Es lo que permite a los profesionales reaprender continuamente, aprovechar las oportunidades emergentes y mantenerse vigentes en un mercado donde las reglas del juego cambian más rápido que nunca.

2.- Saber aprender: aprovechar al máximo recursos internos y externos para desarrollarnos 

En un mercado donde los conocimientos técnicos caducan con rapidez y las tecnologías evolucionan de manera exponencial, la verdadera ventaja competitiva ya no es lo que sabes hoy, sino tu capacidad de seguir aprendiendo mañana. Esta competencia —también llamada learnability— se ha convertido en el motor del lifelong learning

Saber aprender significa aprovechar al máximo tanto los recursos internos (autogestión, disciplina, motivación intrínseca) como los recursos externos (cursos, certificaciones, mentorías, proyectos colaborativos) para mantener una curva de crecimiento constante. No se trata solo de acumular información, sino de desarrollar la metacognición: la habilidad de reflexionar sobre cómo aprendemos, identificar qué métodos funcionan mejor y ajustar las estrategias personales según cada contexto.

Se vincula directamente con el pensamiento crítico, la curiosidad y el sentido de propósito. Implica cuestionar supuestos, relacionar aprendizajes de distintas disciplinas y darles un significado más allá de lo económico: aprender no solo lo que genera ingresos, sino también aquello que aporta coherencia, satisfacción y un rol activo en la sociedad. En el ámbito laboral, saber aprender se manifiesta en acciones concretas:

  • Adoptar nuevas metodologías de trabajo ágil sin necesidad de instrucciones detalladas.
  • Integrar aprendizajes de experiencias pasadas para anticiparse a futuros problemas.
  • Buscar activamente feedback y usarlo como palanca de mejora.
  • Combinar aprendizajes formales (cursos, certificaciones) con informales (comunidades digitales, learning by doing).

En síntesis, saber aprender no es únicamente una competencia académica, sino un modo de vida profesional. Es lo que asegura que los colaboradores puedan reinventarse en cada etapa de su carrera, mantener su empleabilidad a largo plazo y aportar valor en entornos que cambian con una velocidad sin precedentes.

Te puede interesar: Power skills: ¿Qué son y por qué enseñarlas en la universidad?

3.- Innovación digital: usar la tecnología para mejorar y agilizar procesos 

En la última década, la alfabetización digital pasó de ser una ventaja competitiva a convertirse en un requisito básico. Hoy en día, saber manejar un teléfono inteligente, una suite de herramientas en la nube o aplicaciones de inteligencia artificial como ChatGPT ya no distingue a un profesional: es lo mínimo esperado. Lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de integrar la tecnología de manera innovadora, con propósito y creatividad, es decir, emplearla para mejorar procesos, crear nuevas soluciones y abrir caminos que antes parecían imposibles, por ejemplo:

  • Descubrir cómo la IA puede agilizar procesos administrativos sin perder calidad ni precisión.
  • Integrar plataformas en la nube para que trabajen en sinergia, automatizando flujos de trabajo complejos y reduciendo tiempos de entrega.
  • Utilizar analítica avanzada para detectar patrones ocultos en los datos y con ello diseñar estrategias más efectivas.
  • Diseñar experiencias digitales más inclusivas, accesibles y sostenibles, entendiendo la tecnología como medio para mejorar la vida de las personas.

Más que una alfabetización digital avanzada, la innovación digital requiere una actitud generalizada de exploración constante, sumada a un profundo entendimiento de las limitaciones, riesgos y dilemas éticos de la tecnología. Esto implica reconocer que no todo lo nuevo es necesariamente mejor y que, en ocasiones, lo más innovador no es crear desde cero, sino darle un nuevo uso a lo que ya existe.

En resumen, la innovación digital es una forma de pensamiento: cuestiona el “así siempre se ha hecho”, busca oportunidades en cada avance tecnológico y mantiene una visión crítica para que el progreso sea también responsable y humano.

4.- Marca personal orientada a la responsabilidad social y el liderazgo

Las empresas y la sociedad esperan líderes que no solo sean competentes en lo técnico, sino que transmitan confianza, autenticidad y sentido de trascendencia. El personal branding o marca personal orientada a la responsabilidad social no busca únicamente diferenciarnos, sino multiplicar nuestro alcance positivo en los entornos donde trabajamos y vivimos. Tiene mucho que ver con la capacidad de inspirar y movilizar a otros, ya que nos da congruencia entre lo que decimos, lo que proyectamos y lo que hacemos. Esta competencia se refleja en distintos niveles:

  • En la reputación profesional: proyectar coherencia entre el discurso y las acciones, generando credibilidad a largo plazo.
  • En el liderazgo organizacional: inspirar a los equipos a través de valores compartidos, y no únicamente mediante autoridad formal.
  • En la responsabilidad social: plantearse preguntas clave como: ¿cómo contribuyo a que mi trabajo impacte positivamente en la comunidad?, o ¿de qué manera mis conocimientos ayudan a resolver problemas ambientales o sociales?
  • En la influencia digital: utilizar plataformas sociales para compartir conocimiento, buenas prácticas e ideas transformadoras, en lugar de enfocarse solo en autopromoción.

Más que una estrategia de visibilidad, la marca personal del futuro es una herramienta de liderazgo con propósito. Los profesionales que logran inspirar confianza y transmitir valores claros destacan en el mercado laboral y también abren puertas a nuevas colaboraciones y oportunidades de impacto.

5.- Sinergia: la magia que ocurre cuando todas las piezas embonan 

La sinergia va más allá de la simple cooperación. Es la capacidad de generar un resultado mayor que la suma de los aportes individuales, aprovechando al máximo el talento colectivo. En un mercado laboral globalizado y digital, donde los equipos son cada vez más diversos, multiculturales y distribuidos, esta competencia se ha vuelto indispensable.

La sinergia combina inteligencia emocional, comunicación estratégica y pensamiento sistémico. Requiere empatía, humildad y disposición a reconocer que las mejores ideas pueden provenir de cualquier miembro del equipo. En la práctica, se manifiesta en distintos escenarios:

  • En equipos multiculturales: comprender y valorar las diferencias culturales no como obstáculos, sino como fuentes de creatividad y nuevas perspectivas.
  • En proyectos ágiles: coordinar esfuerzos entre áreas diversas (marketing, ingeniería, finanzas, diseño) para avanzar en ciclos cortos de experimentación y mejora continua.
  • En innovación colaborativa: cocrear soluciones en entornos interdisciplinarios donde la suma de conocimientos técnicos y habilidades blandas genera propuestas más sólidas.
  • En la comunicación interna: decidir cómo presentar un problema o una tarea para generar confianza, entusiasmo y compromiso en lugar de resistencia.

La sinergia es la competencia que convierte a un grupo de individuos en un equipo de alto rendimiento, y no surge de manera automática; requiere liderazgo inclusivo, dinámicas claras de colaboración y una cultura organizacional que valore la confianza por encima de la competencia interna. 

Te puede interesar: Cómo las microcertificaciones aceleran el desarrollo de las soft skills

Trayectorias que inspiran: Audrey Cheng y su innovación social para la empleabilidad

Audrey Cheng, fundadora de Moringa School en Kenia, se está convirtiendo en un ícono la educación tecnológica en África. A través de su aceleradora de aprendizaje, ha capacitado a miles de estudiantes en habilidades digitales como programación y desarrollo web, mediante una propuesta innovadora que combina formación intensiva con certificación de competencias prácticas. Este modelo ha logrado que el 95% de los egresados consiga empleo en empresas destacadas y, en muchos casos, duplique su salario en tan solo un mes.

Además, Cheng ha inspirado a otros emprendedores educativos al demostrar que validar habilidades específicas puede transformar no solo trayectorias individuales, también la economía de comunidades enteras. Su trabajo confirma que las microcredenciales son un catalizador poderoso para cerrar la brecha entre educación y oportunidades laborales, especialmente en contextos donde los títulos tradicionales no garantizan inserción profesional.

“Creé una aceleradora de aprendizaje para dotar a los estudiantes de las habilidades correctas que las empresas necesitan para contratarlos” — Audrey Cheng.

MyCredSkills de Pearson: garantizar que tus alumnos desarrollen las competencias del futuro

competencias_del_futuro

Identificar cuáles son las competencias más valoradas por las empresas es solo el primer paso. El verdadero reto para las universidades está en asegurarse de que los estudiantes no solo las adquieran, sino que también puedan demostrar su dominio frente al mercado laboral. Aquí es donde entra en juego MyCredSkills, el ecosistema digital de Pearson diseñado para fortalecer el perfil de egreso y aumentar la empleabilidad de los universitarios.

¿Qué es MyCredSkills?

Una plataforma digital de aprendizaje y certificación que permite a tus estudiantes desarrollar competencias específicas (tanto habilidades técnicas como soft skills) a través de rutas de aprendizaje personalizadas. Cada competencia se acredita mediante una insignia digital otorgada por Credly, el organismo certificador más reconocido a nivel global. Estas credenciales son verificables y compartibles en plataformas profesionales como LinkedIn, lo que convierte a las habilidades en señales visibles y confiables para los empleadores.

El sistema ofrece retroalimentación automática, reportes por estudiante y grupo, y recursos complementarios como videos, animaciones y actividades prácticas. Sus beneficios para instituciones de educación superior como la tuya incluyen:

  • Mejora del perfil de egreso: los estudiantes salen al mercado laboral con evidencias concretas de sus competencias.
  • Alineación con las tendencias globales: conecta los planes de estudio con las habilidades que realmente demandan las empresas.
  • Valor agregado para la universidad: al ofrecer certificaciones reconocidas internacionalmente, la institución se posiciona como un actor innovador y competitivo en educación superior.
  • Flexibilidad y escalabilidad: la plataforma puede adaptarse a distintos programas académicos y soportar un número ilimitado de usuarios.

MyCredSkills no solo ayuda a formar las competencias del futuro, también ofrece a tus estudiantes un lenguaje universal de credenciales digitales que los conecta con empleadores de todo el mundo. Así, cumples con tu misión de preparar egresados listos para adaptarse, aprender, innovar, liderar y generar sinergias en un mercado laboral cada vez más exigente.

Descubre cómo MyCredSkills puede fortalecer el perfil de egreso de tus estudiantes y posicionar a tu universidad a la vanguardia de la educación superior.

REFERENCIAS

World Economic Forum. (2025). The Future of Jobs Report 2025. Geneva: World Economic Forum. Recuperado de https://es.weforum.org/publications/the-future-of-jobs-report-2025/in-full/3-skills-outlook/

McKinsey & Company. (2021). Defining the skills citizens will need in the future world of work. McKinsey Global Institute. Recuperado de https://www.mckinsey.com/industries/public-sector/our-insights/defining-the-skills-citizens-will-need-in-the-future-world-of-work

Deloitte. (2024). Future skills: Keeping the workforce human. Deloitte Insights. Recuperado de https://www.deloitte.com/uk/en/services/consulting/perspectives/future-skills-keeping-the-workforce-human.html

Déjanos un comentario

Suscríbete a nuestro blog

y entérate de todas las novedades